viernes 26 de agosto de 2011

Terminando las vacaciones

Esto se está acabando, amigos! Hoy, viernes, es el último día. Mañana nos toca volver a cruzar España para llegar a nuestro Bierzo querido.
Han sido unas vacaciones de relax, de hacer poco, muy poco, o nada. Esto es lo que nos pedía el cuerpo y la mente, frente a tanta intensidad de actividades con las que te bombardea la vida diaria.
Las hemos repartido entre los niños y nosotros mismos. Teníamos ambas necesidades, y queríamos satirfacerlas, sin sacrificar una por la otra. Porque somos padres, y porque, también, somos una pareja, que necesita sus momentos de estar en sí mismos (ensimismados), entrelazadados, aunque sea una semana al año.
No hemos notado ningún síntoma de adicción al trabajo. Es posible que notemos el típico síntoma postvacacional de vuelta a la rutina, pero, sin duda, salir de ella quince días, nos parece bueno y necesario.
La forma de vida que nos hemos autoimpuesto todos los seres humanos, (o muchos, lo queramos, o no), nos lleva a estos ritmos marcados de acción/relax. Eso es otro tema de reflexión para mi otro blog, ese otro blog donde reflexiono de los temas que prácticamente sólo me interesan a mí.
Saludos y buen fin de semana.

1 comentarios:

Lorena dijo...

Me pasa algo parecido. Siento que la rutina y la vida cotidiana realmente nos imponen tiempos y ritmos que por ahío no elegimos y al ser tan marcados, se siente mucho el cambio y a veces es dificil de afrontar. Yo estuve de vacaciones en Buenos Aires y cuando tuve que volver al trabajoun poco dificil. No podía dejar de recordar mis tardes de caminatas pode Palermo y Puerto Madero.
Terrible!
Lore