domingo 1 de agosto de 2010

Cambios, tiempo de espera.

Tiempo de cambios, tiempo de espera, mientras uno se reencuentra consigo mismo, mientras ve venir lo que ha de venir.

Escucho la música que me llega de Spotify, una variedad inmensa de canciones, temas y álbumes.

Dejo que la vida se haga en mi, como siempre he hecho, soltando el ego, soltándolo todo, dejando que el vacío que se genera se llene de contenido vibrante.

Cuanto más lucho por algo menos lo encuentro. Todo está en nosotros, no nos hace falta pelear tanto por conseguir un sueño. Si es para ti ya lo tienes en tu vida, sólo falta que se materialice en tu realidad espacio temporal, en su momento. Todo llegará. Todo estará ahí, para ti, para compartir con aquellos con los que lo tengas que compartir.

Hay cosas que pasan de largo, que no son para que tú las vivas. Quizá tu mente piense que tendrías que vivirlo, pero no siempre tiene que pasar a través de ti, de tu experiencia, no siempre va a ser así. Hay que cosas que se van..., quizá vuelvan en otro momento, nunca se sabe, pero hoy no están para ti. No te preocupes por eso. Tienes lo que tienes que tener en cada momento, lo mejor para ese momento. Déjate llevar por lo que viene de dentro de ti.

Y no siempre lo que tú vives como lo mejor para ti coincide con lo que piensan los que están a tu alrededor. Ellos no están en ti, dentro de ti, dentro de tus necesidades más íntimas y secretas. Ellos parece que no siempre te entienden bien, pero has de seguir adelante con tu destino, con tu vida. Haz lo que tengas que hacer. No parece difícil de plantear así, pero a veces es difícil seguir adelante llevándote a ti mismo contigo. En ocasiones lo peor con lo que tienes que lidiar es, precisamente, con esa personita que eres tú, que no quiere seguir el electrizante ritmo que puede llegar a tener tu vida, mareante en ocasiones.

Así es. Todos sabemos mucho de la vida, pero cada uno de nosotros tenemos un trocito de la extensa y maravillosa experiencia del Todo. Compartiendo podemos llegar a alcanzar un poco más de esa compleja realidad.

Feliz Agosto y felices vacaciones a la mayoría que las coge ahora.

5 comentarios:

iris dijo...

Gracias por volver a escribir en el blog. Me encanta como cuentas las cosas, haces fácil lo dificil... y eso es un don. Saber comunicar emociones sin verguenza y con ánimo de ayudarnos unos a otros es bonito. Un saludo y sigue escribiendo.

Julio dijo...

Gracias por los ánimos, anima de verdad. Escribo menos porque estoy pasando por una situación personal algo complicada, pero sí, me has convencido, seguiré escribiendo.
Un beso!

Anónimo dijo...

Que bonitas palabras, Candil si fuera tan facil hablar como escribir, muchos de nosotros no nos haríamos tanto daño, la hoenstidad está en el corazón y debemos ser hopnestos hasta con nosotros mismos, pero nos dejamos llevar por el egoismo y dañamos al que siempre ha estado a nuestro lado sin una explicación, pero entramos en esa corriente en la que deseamos vivir, amar, sentir y con tanta intensidad que nos olvidamos de ese alguien, no nos importa que se quede perdido, es ahí cuando nos contradecimos, tanto que amamos la verdad y somos tan espirituales, permiteme decirte, querido Candil que somos imperfectos, pero aunque lo neguemos nos dejamos arrastrar por lo mundano y lo materialista. Un beso y cuidate

Julio dijo...

La vida no es fácil para casi nadie, Anónima, pero nunca hay que dejar de buscar tus sueños. Hacemos daño a los demás, pero en ocasiones no hay otra opción, y si la hubiera, no hemos sabido aplicarla a tiempo. Sí, somos imperfectos, pero no por eso hemos de dejar todo de lado y rendirnos. Toda situación en la vida tiene su otro lado de avance y de aprendizaje, que hay que acabar viéndolo, porque existe. Lo que no debe uno es dejarse hundir en su papel de víctima o de perjudicado, explotando eso hasta la extenuación, tratando de arrastar a su vórtice depresivo todo lo que hay a su alrededor, como si de un agujero negro se tratase. La solución estaría en crear una nueva vida de la nada, y seguro que, después de eso, se vería que tanto abandono ha servido para algo. Nada ocurre al azar, y por otro lado cada uno está pasando su propio calvario, que seguro el otro desconoce, proque sólo quiere ver el lado que más le conviene.

Muchos besos!

Lidia M. Domes dijo...

Déjate llevar por lo que viene de dentro de ti.

Es lo mejor que he leido hoy...

Tú lo dices, tú lo intentas... y lo logras!!!

Un abrazo!