Hiperconectados.
Vivimos en un mundo complejo y asombroso. Por un lado estamos viendo las tendencias de la gente a aislarse, a ignorar las necesidades de los demás, como, por ejemplo, en esos casos en los que ni siquiera te paras a ayudar a alguien tirado en la calle por un ataque al corazón, o lo que sea. Por otro lado, nos encontramos en una sociedad que, tecnológicamente, nos permite estar permanentemente conectados los unos con los otros, tanto si se trata de tu familia, amigos como compañeros de trabajo.
Esta sociedad genera múltiples estados psicológicos y situaciones, que nos fuerzan a definirnos: podemos aislarnos más aún, y vivir como en la Edad Media, en medio de toda la tecnología, pero sin conocer a tu vecino de al lado, o bien penetrar profundamente en el tejido social y estar totalmente conectado con un conjunto de gente, distribuida por todo el mundo, de la que sabes lo que ellos quieren que sepas, sus pensamientos, adónde van, de dónde vienen, lo que te cuentan en su blog, etc.
Ya no se trata sólo de la televisión, que permitía la comunicación en una sola dirección; ahora se trata de lo que se viene en llamar la web 2.0, que se define por una comunicación bidireccional: el que lee, el que escucha, también puede participar en este ciclo retroactivo, aportando conocimientos, experiencia, vivencias o visiones. Es un biofeedback cibernético, global, en el que todos somos vecinos. Y paradójicamente, tu puedes pasearte por la calle con tu iphone, sintiéndote uno junto con los demás de tu red, conectado a esa super-mega-red de bits, y pasar junto a un individuo que necesita algo de ti, y no enterarte.
Somos curiosos y paradójicos. Estamos viviendo tiempos confusos, a la vez que prometedores. Todo depende de hasta qué punto penetremos en los diferentes planos que conforman nuestras vidas.
Por ello hay gente que reniega de todo lo "moderno", expresándose en el sentido de que nos aísla cada vez más, por el hecho de que la gente permance más tiempo en casa o en la oficina, conectados a sus "aparatos", sin socializarse. Pero, al mismo tiempo, nos encontramos con que esa gente no está aislada, se relaciona permanentemente con centenares de personas, con las que comparte aficiones, juegos on line, proyectos, etc., y todo eso les puede llevar a un encuentro físico, con lo que realmente lo cibernético abre unos horizontes antes nunca imaginados.





9 comentarios:
Hola Julio, muy cierto lo que comentas aquí, y muy bien reflexionado, como siempre ;)
un saludo!
Gracias, Marga, un beso.
Interesante análisis. Soledad conectada, soledad en busca de socialización.
Lo virtual siempre será virtual, aunque ayuda al entendimiento de otras culturas.
Frecuentemente leo este interesante blog. Desde el Caribe,
Zenia
Un fuerte abrazo Zenia. Yo también me paso con frecuencia por tu blog.
Me gusta lo que dices, porque así tal como lo cuentas se ve hoy la sociedad.
Aquí en este medio, la comunicación suele ser muy estrecha, se sabe mucho más del otro en poco tiempo, que de uno que has conocido fuera, y llevas años tratándolo. Quizá es porque la cercanía en la presencia, nos imponga un poco.
Pero si es verdad que este medio se queda cojo, sin las miradas, ni el tacto.
Yo creo que hay que darle lugar a las dos cosas, o sea utilizar este medio, pero con medida, sin olvidarnos de nuestra vida cotidiana, de nuestro estar entre la gente.
Muchos besos.
Candil, muchisimas felicidades por tener este estupendo blog donde haces que tu avatar se salga del metaverso para mezclarse con la vida real, dando tus pareceres. Ya has hecho un nuevo seguidor ;)
P.D.: Podrias comentar algo de mis negocios eh? Es broma Julio =)
Un abrazo, AdrianVega1988 Gufler
Estoy de acuerdo pero NO del todo. Es cierto que las nuevas rtecnologías están haciendo a la gente pasar más tiempo en el ordenador ente blogs, facebook, twiter, tuenti y yo NO se que más. Se aislan "carnalemnte" pero se coenctan "virtualmente", de un modo que se desocian, se asocian por otro lado, por ese otro lado donde conocen a mucuuuhcaas más gente que de manera natural curza´ndose por la calle, y después, esa virtualidad la plasman en la vida real de todos los días... Con mi Blog, recuperé a mi ex que lo leía a esconcidas de yo saberlo, con Facebook, a amistades del colegio, y ahroa quedamos másm cara a cara.... yo creo que las nuevas tecnologias, nos acercan realemnte, solo que de otra manera, a conocerte en un bar de copas.... hoy te he conocido.....
En cuanto a ayudar a la gente tirada en la calle hay un miedo horrible, hay muchsisima desconfianza fgraguada nada más uqe por nosotorso mismos, porque somos nosotros mismos quienes hacemos la sociedad en la que vivimos.. qe paradoja. Yo tengo un vecino que cuando se quedó viudo se quedó muy solo, y otra vecina que tuvo trillizos, ella apurada por el tiempo y él con tiempo de sobra se ofreció de vez en caundo echar un cablé, Hoy día, añso depsués, él es el abuelo oficial de la familia, y se lo llevna de viaje, le invitan a eventos familiares.... quien No quita cuanto nos estamos dejando por no ayudar a una perosna, a veces incluso a nosotros mismos.... No ayudar, es echarnos tierra a nosotros mismos...
Hola a todos. Se suele menospreciar lo virtual, como que nos aleja de una supuesta "realidad", pensando que vamos a terminar todos con una neurosis paranoica o algo así.
Esto entra dentro del miedo milenario a la tecnología, extendido por las iglesias del mundo entero, dentro del desprecio general a la ciencia que los "sacerdotes" siempre han tenido, porque destruyen su negocio de la fe, apoyados en la ignorancia y el miedo.
Pero la cosa es: lo virtual desde siempre ha sido la imaginación. Ella ha creado mundos "a su imagen y semejanza", mundos que no desunen, sino que extienden lo UNO del ser humano a todo el planeta. La realidad no es sólo el tacto. Somos seres multidimensionales, y cada vez lo seremos más.
Un abrazo, amigos.
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