domingo 17 de junio de 2007

La fuerza de la vida cotidiana

Fin de semana lluvioso La vida cotidiana tiene una fuerza enorme para modelar nuestra conducta. Tal como está diseñado el sistema social, no es fácil salirse de una serie de costumbres (unas forzadas, otras elegidas a tu pesar) que te llevan a vivir de una manera "occidental". Se necesitaría bastante dinero para poder llegar a otra forma de vida.


El dinero nos controla de una manera casi perfecta, aunque aún no llega a nuestra intimidad espiritual, donde podemos desarrollarnos hasta donde nos dejemos llegar a nosotros mismos.

En una respuesta al post anterior hablaba de la manera de "mirar", como forma de escapar de la tenaza que nos arrastra en nuestras vidas, hora a hora, minuto a minuto. El asunto no está en escapar a un paraíso físico, que no estaría mal, sino en escapar de las prisiones emocionales y mentales, que son las que, realmente, ponen límites a nuestra forma de vivir. La forma de mirar la vida, de sentirla, hace la diferencia.
Programando la empastadora Rühle
Sentir la vida desde el corazón te lleva a vivirla desde un equilibrio y una felicidad sencilla, sin complicaciones, de forma directa y enérgica.

Pero yo le sigo dando vueltas a la manera de realizar un cambio radical de este sistema de vida. Para realizarlo ha de haber un cambio de ese tipo en cada una de las personas. Me parece que la dirección ha de ser de dentro a afuera, y no al revés.
Cenando en un chino
¿Hasta qué punto esto está en las manos de cada uno de nosotros?

Cuando encuentre la respuesta no me la quedaré para mí solo, la compartiré desde la blogosfera.

Feliz Fin de Semana, compis!

9 comentarios:

amigoplantas dijo...

Vale tío, l´as clavao

Es de dentro hacia afuera, pero respecto de eso de los cambios pues no hay nada que cambiar (nuestro "dentro" está muy pero que muy bien apañao de fábrica)

El desafío consiste en percibirlo tal y como ya es; el Paraiso está en donde siempre estuvo y su pérdida, ya que hablas de ella, no es más que la pérdida de su percepción consciente; ya sabes, al atiborrarse de los frutos del árbol de la ciencia del bien y del mal, indigesta comida voto a tal.

Julio dijo...

De todos modos, está claro, al menos para mí, que la sociedad actual está degradada. No hablo de mi corazón, de mi esencia,(de tu esencia, de tu corazón), hablo de la clase de mierda que vivimos día a día, a no ser aquellas personas que no necesitan plantearse nada de nada, porque están muy bien en la burra.
De hecho, yo pasé años de mi vida en meditación, retirado del mundanal ruido, pero eso no cambió nada, (cambió mi vida, pero no la mierda externa que sigue ahí)
Podemos decir: "Está perfecto como está", preciosa frase para aquellos que tienen (y siempre han tenido) el poder en el mundo. Necesitan a gente así, por supuesto.
Saludos!

Vivianne dijo...

Todo se escapa de las manos...no podemos hacer mucho pero si darle una mirada al interior de nuestros corazones, lo hacemos bien? algo quedará alguién lo notará y aprenderá, me gusta tu blog brisas sureñas y aromas marinos para vos....

oscura dijo...

Buen finde para ti tb.

reikiaduo dijo...

No seré yo quien defienda a la "sociedad actual", tampoco necesita que nadie la defienda.

Dices que está degradada y no digo que no, pero degradada ¿respecto a qué?, ¿cual es el modelo de comparación?; ya disculparás, pero uno es filosóficamente empirista

Retirarse de ella ¿por qué?, ¿para qué?, no entiendo. A servidor le encanta tener una familiacon todo lo que eso conlleva, y apañármelas como mejor sé y puedo con el "alquiler" que este mundo nos cobra al tín-tín por usar sus instalaciones durante los añitos que dura nuestra estancia en él

Maria Coca dijo...

Buena reflexión sobre lo cotidiano y lo rutinario. Sobre las propias barreras que nos colocamos para seguir viviendo en la rutina.

Saludos desde mi orilla.

Julio dijo...

Pues si, Vivianne, dentro del corazón, es la zona mágica de nuestro ser, bastante abandonada.
Saludos!

Igualmente, Oscura, muchos besos.

Reikiaduo, degradada, si, simplemente lee los periódicos, escucha las noticias, mira los informativos de tv..., maravilloso, ¿no?
Retirarse, bueno, te retiras de aquello que no te gusta. El último retiro es el suicidio, pero no hablo de eso, sino de apartarte de lo que no te gusta.
Aborrezco las presiones de las hipotecas y de todo tipo de limitaciones monetarias.
Por lo demás, SIEMPRE está el interior, donde reina la paz, el amor y la luz. Hablo de ello en muchos posts, desde 2004.
Un abrazo.

reikiaduo dijo...

Ya veo, te refieres a degradada respecto de una imagen de como te parece a ti que "debería" ser (y que sin embargo, evidentemente, no lo es)

Bueno, es el famoso "fruto del arbol de la ciencia del bien y del mal": bueno/malo, justo/injusto, debería/no-debería...

Indigesto, es un fruto ingigesto cuando nos bastaría con el simple: a-mi-me-gusta/a-mi-no-me-gusta

Julio dijo...

Saludos, María Coca.