Sintiéndose bien con uno mismo

Sintiéndose bien con lo que uno es, con lo que uno siente que es, con lo que uno comunica que es...
Sintiéndose bien con lo que uno ha conseguido ser, con lo que uno ha conseguido despertar de lo que pudiera ser, que no es otra cosa que el propio infinito...
Te sientes ilimitado, aunque disfrutas con tu propia individualidad, disfrutas con la parte personal y humana, de la que no puedes, -ni quieres- escapar. Sabes que juegas a ser humano, sabes que mueves piezas, decides, proyectas intenciones, sin saber muy bien adónde te van a llevar. Todavía no has encontrado tu maestría. Algo te lleva a ella, algo que viene desde muy adentro, una voz, un susurrro, un sentimiento. Tampoco sabes muy bien lo que es... pero no importa, eso no te impide vivir tu propia realidad, realizar tus sueños más profundos.
En ti conviven la parte más humana, más cotidiana, con la más divina y sobrehumana, esencial, vital, amorosa. Y no hay contradicción entre ambas, juegan juntas este juego maravilloso de crecer sin medida; ninguna se niega a la otra, se potencian y se autoinfluyen. La luz penetra en la materia y la materia se hace luz.
Sintiéndose bien, sintiéndose amor, sintiéndose luz.







11 comentarios:
Sentirse bien con lo que uno es y siempre tratar de ser mejor de lo que se es, eso creo yo que es la clave y el secreto de esta vida prestada.
Saludos.
Imagino que tenéis razón, sentirse bien con uno mismo es una de las claves del éxito para una buena vida, tener la conciencia descansada otra, aunque a veces la vida complica esto de una extraña manera enredándote en situaciones inesperadas y de difícil control...
Saludo!
Sentirse bien con lo que uno es a veces es difícil...sobretodo si no coincide con el yo ideal de la sociedad y de la familia. Si logramos saltar ese escollo el camino se hace más fácil.
Salutti.
Me viene perfecto tu artículo...
eso intento, sentirme bien, aunque a veces como ya sabes....
no es fácil...
pero estoy en ello, día a día
: ) un abrazo
Que bien se lee eso, Julio, y ha de sentirse mejor vivirlo. Me alegro que a pesar de las pequeñas contrariedades de cada día y las postergaciones inevitables que van
moviendo nuestros plazos íntimos,
lo sientas, lo escribas y lo vivas.
Un abrazo afectuoso, con la calma del fin de semana.
Amigo que te estoy esperando en mi Blogg con un pedacito de pastel
Cumpli años :)
Saludos amigo Guffo, casi hemos de fluir, como el agua, (lo decía Bruce Lee, el filósofo-artista marcial)
Pues sí, Choco, cómo la vida te pone en situaciones extrañas, que requieren respuestas extrañas, y luego no es fácil encajarlo. Pero todo se pone en su lugar, con el tiempo...
Así es Patus, saltar el escollo de lo social, dejar de lado la necesidad de aprobación externa, aunque siempre uno agradece un comentario agradable. No hay porqué irse a los extremos, puedes surfear las olas de la vida, je, je.
Un abrazo Oscar, pero cómo volvemos una y otra vez a nuestro centro, pase lo que pase, la llamada de lo interno siempre está ahí.
Eritia, este fin de semana ni lo vi casi, fue tan rápido! Pero descansé y me recuperé. Un besazo!
Patricia, Feliz Cumple! Pasé por tu sitio y tomé un pedacito de pastel, ¡precioso!
¡Qué bonito vivir así!, ¿no, Julio?
Un abrazo
Cierto, Julio, tocayo. Vivir así es realmente vivir, pues estás en conexión permanente (una especie de ADSL espiritual, :-) )con la fuente de la existencia.
Quizá pueda sonar muy pretencioso, pero todos estamos preparados -de serie- para llegar a nosotros mismos, de modo que cuando llegamos no tenemos porqué negarlo.
Saludos!
¿Somos nosotros quienes buscamos las palabras o son ellas, acaso, las que salen a nuestro encuentro? No lo sé. Sólo sé que aterricé en tu espacio, no sé bien cómo ni por qué. Aterricé y en tus palabras instalé mi nido, saboreé cada letra como si fuera la primera o la última que habría de leer.
Más que felicitarte, quiero agradecerte, por este pequeño rincón en el que la paz se entremezcla con tu alma y juntas, las dos, nos envuelven en el mágico infinito de las palabras en el viento.
Hola Julio...cuando uno se siente bien con uno mismo, es porque hemos tomado conciencia de nuestra verdadera naturaleza, es la propia ley de la naturaleza la que nos impulsa a este crecimiento interior, de todo esto nace ese sentimiento que tu dices, plenitud, alegría, armonía, es necesario sentirse bien , con uno mismo para podernos sentir bien con los demás.
Un beso.
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